NARRACIÓN “INDEPENDENCIA
DE MÉXICO”
Hace más de 200 años un 15 de septiembre de 1810 una mujer estaba
encerrada en su habitación, muy preocupada y alterada. Con el tacón de su
zapato golpeaba el piso, escuchándose el eco en toda la habitación, el cual
estremecía, hasta que un hombre leal llegó a su puerta y le preguntó, -¿qué
necesita mi estimada señora?, Doña Josefa le contestó –Necesito urgentemente
que lleves este recado al padre Miguel Hidalgo, ve lo más rápido posible, ¡Nos
han descubierto!-El hombre leal llamado Ignacio
Pérez cabalgo su caballo y se adentró en la oscura y
siniestra noche , estaba muy silenciosa, solo a lo lejos se
escuchaba el ladrido de los perros, como si éstos presintieran que
algo peor estaba por suceder.
Y es que en Querétaro, igual que en San Miguel el Grande (Hoy San Miguel
de Allende) y en Dolores se reunían personas ilustres, criollos (hijos de
españoles nacidos en esta tierra) en su mayoría, a hablar sobre los libros de
la Ilustración y de lo injusticias hacia ellos y a los indígenas . Entre los
queretanos estaban los hermanos Emeterio y Epigmenio González, Miguel Domínguez
y su esposa, la Corregidora Doña Josefa Ortiz de Domínguez y otros
más.
Y es que éstos habían acordado dar inicio de la Independencia el 02 de
Octubre de 1810, sin embargo los descubrieron, por personas que eran de toda su
confianza los traicionaron.
En un cuarto de donde salía una luz estremecedora, estaba el padre
Miguel Hidalgo muy pensativo y agitado, hasta que escucho el galope de un
caballo que se iba acercando cada vez más, hasta que de
repente tocaron y lo llamaron por su nombre, apresurado fue a abrir
para ver de quien se trataba, era Ignacio Pérez que ya agitado y cansado por el
viaje, pero éste enseguida exclamó -¡padre, nos han descubierto!, mañana
Allende y todos ustedes estarán muertos al caer en manos de García Rebollo- El
cura iba a soltar la vela que traía en sus manos, pero rápidamente se recuperó
y dijo -¡La conspiración ha sido descubierta, pero aun estamos con vida, así
que no te preocupes, hoy iniciaremos nuestra lucha por la independencia-
El hombre asombrado le contesto –Padre, se ha vuelto loco, con que armas
y hombres lucharemos si no tenemos nada, nos ganarán- El cura Miguel
Hidalgo muy confiado le contestó –No te preocupes hijo mío, ahora mismo tocaré
las campanas, el pueblo duerme pero al escuchar repicarlas vendrán
enseguida en nuestro apoyo-
Y así fue sonaron las campanas, hombres, jóvenes, mujeres y viejos
empezaron a salir rápidamente de sus casas y en pocos minutos se llenó la
iglesia, El cura Miguel Hidalgo al ver la multitud les explicó de que se trataba,
tomó como bandera el estandarte de la Virgen María y a la
vez éste gritó ¡Viva la libertad!, ¡Viva la virgen María!, ¡Mueran
los gachupines! Y toda la gente gritó muy fuerte junto con él, pareciendo que
el corazón de tanta emoción les parecía salir. Así rápidamente salieron de
la iglesia, dando todo su apoyo al cura, pues ya estaban cansados de
tantas injusticias y anhelar esa ansiada libertad.
La gente sorprendida que al encontrárselos por el camino veían con tal
asombró que solo llevaban piedras, machetes, garrotes, lanzas aperos de
trabajo, picas y que están eran sus únicas armas, pero pudo más su valor de
estas personas desorganizadas, que su miedo, pues lo que querían era SER
LIBRES, dejar de ser esclavos de los españoles.
Así que sonaron doce campanadas al momento de partir a luchar siendo ya
el 16 de septiembre de 1810 y es por ello que cada 16 de Septiembre todos los
mexicanos gritamos a una sola voz ¡Viva la libertad!, ¡Viva Miguel Hidalgo!,
¡Viva Ignacio Allende!, ¡Viva Doña Josefa Ortíz de Domínguez!, Viva Morelos!,
¡Viva Mariano Abasolo! ¡Viva Mariano Matamoros! ¡Viva todos los héroes que nos
dieron patria!, ¡Viva México!, el cual debemos recordar con orgullo y respeto a
los que junto con Hidalgo nos ofrendaron sus vidas para darnos un Patria Libre
y sentirnos orgullosamente mexicanos.