sábado, 26 de enero de 2013


USO DE LAS TIC´S EN LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
Considero que una de las mayores deficiencias de la enseñanza de la historia está dada en que se ha hecho poco descriptiva, pesada, ha perdido lo anecdótico, lo curioso, lo emotivo. 

Existe una verdad que no podemos ignorar, en toda clase de Historia, debemos primero, interesar, y después, profundizar. Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender, es sembrar un campo sin ararlo.

Además de cumplir con el calendario, es importante crear interés en el alumno por lo que se estudia, pues el sentimiento es también un elemento de la ciencia. Las TICs nos permiten poner los fascinantes caminos de la epopeya histórica, casi al “tocar” de las manos de nuestros alumnos. No olvidemos que los jóvenes provienen de una cultura visual; fuerte en estímulos, además de la incidencia directa en su complejo de valores sociales.

Existe una transformación en el rol del docente, pues de trasmisores de conocimientos hemos pasado a convertirnos en coordinadores del aprendizaje de nuestros educandos. Debemos transformarnos en promotores de conocimientos utilizando las nuevas tecnologías como recursos didácticos necesarios.

Estos favorecen pero no deciden el cómo de la enseñanza. Los recursos tecnológicos son eso: recursos y soporte para una enseñanza más amena y provechosa; pero si el profesor no es capaz de diseñar un buen uso de ellos, no habremos logrado nada. Conviene seleccionarlos adecuadamente, para que contribuyan a lograr un mejor aprendizaje y se deben tener en cuenta algunos criterios, por ejemplo:
• Ser apropiados respecto de los objetivos que se pretenden lograr.
• Ser adecuados a las características de los alumnos.
• Seleccionar los recursos que permitan obtener los mejores resultados al más bajo costo, que impliquen la mínima pérdida de tiempo y puedan ser utilizados en distintas oportunidades.

Esta es la tarea fundamental de nosotros los docentes, realizar una adecuada orientación y seguimiento del aprendizaje cooperativo, atendiendo además las necesidades individuales y colectivas de los alumnos.

¿Tenemos conciencia de que tenemos en nuestras manos el poder de hacer que nuestros alumnos amen u odien la Historia? 

Algunos maestros puede que estén a favor o en contra de esta afirmación; y en mi caso soy de la postura que somos nosotros docentes los que creamos en nuestros alumnos el gusto o apatía por la historia ya que si a mi como docente no me gusta la historia, obviamente con ese mismo desagrado la voy a guiar y por consiguiente mis alumnos al percibir dicho desagrado, en ellos voy a crear el odio mismo por la historia.

Los estudiantes se muestran ávidos de anécdotas, de curiosidades, de conocer porque somos así y no de otra manera. Buscan a través de la historia la explicación de su presente y la claridad de su futuro. Desean bajar a los héroes del altar donde se los han colocado con esa enseñanza memorística y fría, para palparlos como seres humanos, iguales a ellos mismos.

Las TICS se constituyen en un gran aliado en historia, pues nos ayudan en la tarea de hacer más atractiva nuestras asignaturas. Con el uso intensivo de estas nuevas herramientas, también subyace un importante problema pedagógico, la resistencia de algunos docentes al uso de las tecnologías. El uso de las TIC, como cualquier otro tema que se tenga que tratar en la escuela, depende de las aptitudes de los maestros. La resistencia a utilizar las TICs puede ser una razón importante del fracaso de la introducción de estas tecnologías en la enseñanza.

Puede ocurrir que los profesores se resistan a las TICs porque no se sienten cómodos manipulándolas, salvo para las procedimientos más elementales, y no existen recursos disponibles para poder formarlos en métodos educativos que incorporen las TICs a la enseñanza de cada día.

Es necesaria e imprescindible entonces la conformación de una estrategia de formación pedagógica estable en los centros educativos. No se puede lograr el perfeccionamiento del sistema docente-educativo, sin la formación del profesorado en sus respectivas materias (incluyendo las habilidades en TIC). Los docentes no pueden desarrollar habilidades de pensamiento de orden superior en los estudiantes sin haberlas adquirido ellos antes ni profundizar mucho más que en el material que se supone que deben enseñar.

Otro elemento importante sería, las habilidades de los educandos para seleccionar y valorar adecuadamente la gran cantidad y diversidad de las fuentes de investigación que se puede hallar en el ciberespacio. La esencia del problema no es imponer a los maestros su uso en el aula, sino demostrarles la importancia del uso de Internet con pruebas y hechos. Tienen que sentirse mucho más cómodos con su empleo, valorándolas en su justa medida.

Consideramos que es imprescindible no solo partir de conceptos sino de actividades, pues la acción estimula la necesidad de saber y la posibilidad de conseguirlo. De este modo potenciamos la ilusión por realizar actividades concretas y proyectos en común. Estimulamos el interés por hacer, por participar, crear, colaborar y compartir; sin preocuparse tanto por el producto final como por el proceso que se está viviendo. De esta manera propiciamos el desarrollo personal de diferentes niveles de expresión que permitan el mejor conocimiento de uno mismo y de los demás dentro del contexto comunitario.

El docente debe redefinir sus roles en el aula. Existe un cambio trascendental en las formas de enseñanza, las TICs se manifiestan como un aliado eficaz para construir el conocimiento y conformar el sistema de valores de los estudiantes.

El papel de los docentes se reconfigura entonces, teniendo en cuenta los avances científico-técnicos. Ahora será el orientador, el motivador, el evaluador, usuario y creador de recursos digitales, además de investigador consciente en redes y bases de datos.

Una anécdota personal de las grandes figuras de nuestra historia, que los aproxime al ser humano que llevaban dentro esos héroes, nos hace ganar mucho más, que horas de análisis sobre causas y consecuencias de un hecho histórico. La enseñanza de corazón a corazón, deja huella en los sentimientos de los jóvenes.

Una imagen o un video sobre el contexto social de una época ilustran más, que siglos de conferencias. Además la historia no solo se aprende con la presencia del docente, pues las actividades o proyectos independientes que se orientan, hacen más interesante la cuestión. La inteligencia humana tiene como leyes la investigación y el análisis. Ahora con esta concepción, el docente se enfrenta a una realidad irreversible: hay que explicar a los alumnos fuentes y métodos. Hay que enseñarlos a investigar. La realización de dichas acciones podrán ayudar a los estudiantes a volverse más independientes y creativos a la hora de hacer sus trabajos.



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