USO DE LAS TIC´S EN LA ENSEÑANZA DE
LA HISTORIA
Considero que una de las
mayores deficiencias de la enseñanza de la historia está dada en que se ha
hecho poco descriptiva, pesada, ha perdido lo anecdótico, lo curioso, lo
emotivo.
Existe una verdad que no podemos ignorar, en toda clase de Historia,
debemos primero, interesar, y después, profundizar. Enseñar a quien no tiene
curiosidad por aprender, es sembrar un campo sin ararlo.
Además de cumplir con el
calendario, es importante crear interés en el alumno por lo que se estudia,
pues el sentimiento es también un elemento de la ciencia. Las TICs nos permiten
poner los fascinantes caminos de la epopeya histórica, casi al “tocar” de las
manos de nuestros alumnos. No olvidemos que los jóvenes provienen de una
cultura visual; fuerte en estímulos, además de la incidencia directa en su
complejo de valores sociales.
Existe una transformación en
el rol del docente, pues de trasmisores de conocimientos hemos pasado a
convertirnos en coordinadores del aprendizaje de nuestros educandos. Debemos
transformarnos en promotores de conocimientos utilizando las nuevas tecnologías
como recursos didácticos necesarios.
Estos favorecen pero no
deciden el cómo de la enseñanza. Los recursos tecnológicos son eso: recursos y
soporte para una enseñanza más amena y provechosa; pero si el profesor no es capaz
de diseñar un buen uso de ellos, no habremos logrado nada. Conviene
seleccionarlos adecuadamente, para que contribuyan a lograr un mejor
aprendizaje y se deben tener en cuenta algunos criterios, por ejemplo:
• Ser apropiados respecto de
los objetivos que se pretenden lograr.
• Ser adecuados a las
características de los alumnos.
• Seleccionar los recursos
que permitan obtener los mejores resultados al más bajo costo, que impliquen la
mínima pérdida de tiempo y puedan ser utilizados en distintas oportunidades.
Esta es la tarea fundamental
de nosotros los docentes, realizar una adecuada orientación y seguimiento del
aprendizaje cooperativo, atendiendo además las necesidades individuales y
colectivas de los alumnos.
¿Tenemos conciencia de que
tenemos en nuestras manos el poder de hacer que nuestros alumnos amen u odien
la Historia?
Algunos maestros puede que estén a favor o en contra de esta
afirmación; y en mi caso soy de la postura que somos nosotros docentes los que
creamos en nuestros alumnos el gusto o apatía por la historia ya que si a mi
como docente no me gusta la historia, obviamente con ese mismo desagrado la voy
a guiar y por consiguiente mis alumnos al percibir dicho desagrado, en ellos
voy a crear el odio mismo por la historia.
Los estudiantes se muestran
ávidos de anécdotas, de curiosidades, de conocer porque somos así y no de otra
manera. Buscan a través de la historia la explicación de su presente y la
claridad de su futuro. Desean bajar a los héroes del altar donde se los han
colocado con esa enseñanza memorística y fría, para palparlos como seres
humanos, iguales a ellos mismos.
Las TICS se constituyen en
un gran aliado en historia, pues nos ayudan en la tarea de hacer más atractiva
nuestras asignaturas. Con el uso intensivo de estas nuevas herramientas,
también subyace un importante problema pedagógico, la resistencia de algunos
docentes al uso de las tecnologías. El uso de las TIC, como cualquier otro tema
que se tenga que tratar en la escuela, depende de las aptitudes de los maestros.
La resistencia a utilizar las TICs puede ser una razón importante del fracaso
de la introducción de estas tecnologías en la enseñanza.
Puede ocurrir que los
profesores se resistan a las TICs porque no se sienten cómodos manipulándolas,
salvo para las procedimientos más elementales, y no existen recursos
disponibles para poder formarlos en métodos educativos que incorporen las TICs
a la enseñanza de cada día.
Es necesaria e
imprescindible entonces la conformación de una estrategia de formación
pedagógica estable en los centros educativos. No se puede lograr el
perfeccionamiento del sistema docente-educativo, sin la formación del
profesorado en sus respectivas materias (incluyendo las habilidades en TIC).
Los docentes no pueden desarrollar habilidades de pensamiento de orden
superior en los estudiantes sin haberlas adquirido ellos antes ni profundizar
mucho más que en el material que se supone que deben enseñar.
Otro elemento importante sería, las habilidades de los educandos para seleccionar y valorar
adecuadamente la gran cantidad y diversidad de las fuentes de investigación que
se puede hallar en el ciberespacio. La esencia del problema no es imponer a
los maestros su uso en el aula, sino demostrarles la importancia del uso de
Internet con pruebas y hechos. Tienen que sentirse mucho más cómodos con su
empleo, valorándolas en su justa medida.
Consideramos que es
imprescindible no solo partir de conceptos sino de actividades, pues la acción
estimula la necesidad de saber y la posibilidad de conseguirlo. De este modo
potenciamos la ilusión por realizar actividades concretas y proyectos en común.
Estimulamos el interés por hacer, por participar, crear, colaborar y compartir;
sin preocuparse tanto por el producto final como por el proceso que se está
viviendo. De esta manera propiciamos el desarrollo personal de diferentes
niveles de expresión que permitan el mejor conocimiento de uno mismo y de los
demás dentro del contexto comunitario.
El docente debe redefinir
sus roles en el aula. Existe un cambio trascendental en las formas de
enseñanza, las TICs se manifiestan como un aliado eficaz para construir el
conocimiento y conformar el sistema de valores de los estudiantes.
El papel de los docentes se
reconfigura entonces, teniendo en cuenta los avances científico-técnicos. Ahora
será el orientador, el motivador, el evaluador, usuario y creador de recursos
digitales, además de investigador consciente en redes y bases de datos.
Una anécdota personal de las
grandes figuras de nuestra historia, que los aproxime al ser humano que
llevaban dentro esos héroes, nos hace ganar mucho más, que horas de análisis
sobre causas y consecuencias de un hecho histórico. La enseñanza de corazón a
corazón, deja huella en los sentimientos de los jóvenes.
Una imagen o un video sobre
el contexto social de una época ilustran más, que siglos de conferencias. Además
la historia no solo se aprende con la presencia del docente, pues las
actividades o proyectos independientes que se orientan, hacen más interesante
la cuestión. La inteligencia humana tiene como leyes la investigación y el
análisis. Ahora con esta concepción, el docente se enfrenta a una realidad
irreversible: hay que explicar a los alumnos fuentes y métodos. Hay que
enseñarlos a investigar. La realización de dichas acciones podrán ayudar a los
estudiantes a volverse más independientes y creativos a la hora de hacer sus
trabajos.